domingo, 12 de septiembre de 2010

Palabras calladas



Un abrazo y cuídate.
¿Qué es aquello que no pronuncias?
Es un suspiro, son palabras ahogadas.
Palabras que se pierden en mi pecho.

Es echar algo de menos,
la impotencia de lo inevitable.
Es mirarte a los ojos
y apartarte la mirada.

No decir que lo paso mal
y atragantarme con el nudo
que se forma en mi garganta.
Un susurro conlleva miles de palabras,
un susurro te dice dónde deseas estar
y a quién abrazar.
Un susurro trae dos gardenias,
un ramito de violetas y una rosa
siempre roja.

Un susurro te abraza, te besa,
te hace el amor.
En un susurro nadie se entera
pero siempre sonríes
y te das cuenta de que en el fondo
inevitablemente, me quieres.

¿Tú también suspiras?
Exhalas y yo imagino
que todo lo que no me dices
iba dentro de ese suspiro.


Por favor, no empieces
a pensar...¡no pienses!
No es más que un suspiro
que se pierde y... ya se ha ido.
[...]

jueves, 9 de septiembre de 2010

Sindicalistos



A mis queridos sindicalistas y sindicalistos:

Hoy me he dado cuenta de lo poco que falta para la huelga general y la aprobación de la reforma laboral, en el trabajo los compañeros comienzan a preguntar para saber qué hará la mayoría. Todos saben que la situación clamaba a la huelga, pero a nadie le gusta perder un día de sueldo con todos los pluses que ello conlleva para algo que está hecho tarde y mal.
Por supuesto, no puedo desaprovechar la ocasión para utilizar ese derecho fundamental que, como el derecho sindical, todos tenemos gracias a la constitución: el derecho a la libertad de expresión. Pues bien, ahí comienzo:

Altos cargos de UGT, CCOO y demás parafernalia: ME DAIS VERGÜENZA. Siento vergüenza de llegar a pensar que el sindicato vertical hubiera sido más eficiente que vosotros, panda de vendidos sin principios. ¿Cuál es vuestro problema? ¿No queréis enfadar al de la ceja? Al final todo se os fue de las manos, demasiada mierda para taparla con la alfombra sin que nadie lo notara. ¿Cuántas huelgas llevaríais con otro gobierno? Aquí encima os permitís pasar las vacaciones tranquilamente con el 18% de IVA y la reforma laboral con medio cuerpo dentro. ¿Medio cuerpo? ¡HOY se aprueba la reforma laboral!

Aún no habéis llegado y ya lo hacéis tarde y mal. Lo siento pero, ojalá que la huelga sea un fracaso total, ojalá que no salga a la calle ni Cándido Méndez, ojalá que hasta los piquetes se nieguen a manifestarse. Vosotros sois contra los que habría que alzarse, contra Toxo y Méndez, contra los que se llevan en suplidos más que en sueldos. Así no se puede ser el enlace entre los políticos y los trabajadores, no representáis a nadie. ¿Queréis algo eficaz? Proponed soluciones a la crisis, proponed una reforma laboral distinta, manifestad al pueblo contra la anulación del I+D o, al menos, salid a la calle cuando todavía no sea tarde.

Hoy será un día triste para los trabajadores de este país. Hoy, los que todavía estamos por llegar, nos convertiremos en moneda de cambio sin ningún valor. Hoy nos convertiremos en becarios de por vida. Así se arreglan las cosas, sí señor, despreciando aún más lo único que os queda de valor.
Estúpidos conservadores. I+D, patentes, así se gana dinero a largo plazo. Descubrid, inventad algo que el mundo necesite. No le cerréis el grifo al progreso. Legalizad la prostitución. ¿Cuántos pájaros de un tiro? Adiós a las mafias, adiós mano de obra que no paga seguridad social, adiós gente que no paga IVA por el uso de servicios. ¿Queréis más soluciones? Acercaos a cualquier círculo, todo el mundo habla de política, todo el mundo habla de la crisis, a todo el mundo se le ocurre una solución distinta. Tabuladlas, tenéis la oportunidad de hacer un brainstorm con cuarenta millones de personas distintas.

Me da vergüenza que no quede ningún político con dignidad suficiente como para dimitir. Perdón, se me olvidaba, sois funcionarios, ya os ganasteis el sueldo vitalicio. Pues nada, manos a los sobacos y a "trabajar" como Dios manda. Qué mejor manera para solucionar una crisis que hacer como si no existiera. Estúpidas ovejas. Odio pensar que me quedaré aquí, odio pensar que si algún día se soluciona todo esto sea, en parte, gracias a mi esfuerzo. No sé cómo votar para que no quede ningún político de los que vemos todos los días por televisión. No sé qué hacer con mi deber constitucional. Tengo en mi mano un futuro voto y a nadie que se lo merezca.

Siento vergüenza ajena, política y social. Siento vergüenza, otra vez más, de ser español... eso sí, gracias equipo, no podemos olvidar que somos campeones del mundo.

Por cierto, a los sindicalistos, sindicalistas y seguidores de CUALQUIER grupo político: ¿De verdad os seguís tragando las patrañas que os sueltan? ¿Seguís con fe a aquellos a los que confiáis vuestro futuro? Ojalá tuviera vuestro estómago, vuestros ideales, vuestra creencia en la humanidad. Por ahora siento una mezcla de pena y envidia por vosotros, supongo que en un futuro no muy lejano sentiré lo mismo por mí también...

[...]

viernes, 3 de septiembre de 2010

Visitante


Cerré los ojos, conté hasta diez y los volví a abrir; no sirvió de nada. Maldito monstruo, al menos podría ser simpático, hablarme o hacer algún gesto pero no, él estaba ahí, a mi lado, callado e inmutable. Ni siquiera podía sentirme acompañado, daba igual cuánto le dijera o le preguntara, el silencio era siempre su respuesta, su función.

Lo extraño es que no me sorprendió que apareciera, desde el primer momento sabía que yo era la única persona que lo podía ver, así que tampoco supuso un cambio demasiado radical en mi rutina, aunque poco más logré adivinar de él. Eso sí, tenía buen gusto musical. El único gesto que atisbé en su rostro me llegó al escuchar "Karma Police" de Radiohead, una suave sonrisa de aceptación me pareció suficiente razón para seguir escuchando la discografía. Siempre pensé que, lo mejor, en caso de tener un monstruo, sería mantenerlo contento.

Estuve un tiempo pensando en ponerle un nombre, pero ya que como mascota era bastante sosa, lo dejé anónimo. Total, siempre que le hablaba estábamos solos, y él siempre estaba conmigo, a mi alrededor. Eso fue otra de las cosas que me sorprendió, su posición. Si veía la tele se quedaba a un lado pero, si me ponía a estudiar, en seguida se colocaba frente a mi mesa, observándome desde el frente. Menos mal que los que estaban a mi alrededor pensaban que mi mirada al infinito la usaba para memorizar, ya que alguna vez que otra intenté mantenerle la mirada fijamente. Estúpidos ojos hipnóticos, profundos y negros como el tizón. Siempre me observaba, incluso mientras dormía. Dormir era lo más complicado. No le bastaba con mirarme, en los momentos de acostarme se quedaba dando vueltas a mi cama, daba igual hacia dónde apartara la mirada, siempre estaba ahí, acosándome, desvelándome, volviéndome loco hasta caer rendido por puro agotamiento.

Pequeño monstruo anónimo, y pensar que en el fondo te he cogido cariño y todo, supongo que es una especie de síndrome de Estocolmo, de masoquismo. Tus ojos me siguen intrigando, así como el halo de oscuridad que te envuelve constantemente. Yo sé que no eres real, sé que no eres más que una representación que ha hecho mi cerebro debido a una enfermedad mental y, sin embargo, no puedo dejar de pensar en ti cuando no estás y de odiarte cuando apareces.

Ser predecible y cabezota, eres constante hasta el final. Eres frío aun causando en mí toda esa mezcla de sensaciones que sólo tú eres capaz de conseguir. Eres una lacra en mi vida, eres ironía, eres, sin duda, sentimiento.
-¡Sentimiento! Ya está. ¡Por fin lo decidí! Por fin lo he conseguido: tu nombre no debe ser otro que Soledad. Tú eres el que viene a mí cuando menos lo necesito, tú eres el que me acompaña en todos esos momentos tan inoportunos. Por fin te he reconocido. Pues espero que te hagas a otros grupos musicales, creo que vamos a pasar una larga temporada el uno junto al otro, otra vez.

[...]

domingo, 29 de agosto de 2010

M-Clan-izándome

Hoy no tengo ganas de hablar, no tengo ganas de explicarme. Hoy le dejaré paso a Santi Campillo y a Carlos Tarque a ver si ellos consiguen haceros entender mis miedos. Éste no es un relato para leer, es para escuchar, para escuchar esta lista de reproducción, sin prisas, intentando comprender, intentando que no todo quede en el olvido.

Comenzaré con algo obvio, es parte del calendario. Es doloroso ver como todo se acaba, como pasan los minutos, los segundos, mi vida, mi ser. ¿Lo sientes? Apenas he estudiado, ni siquiera he visto la luz y aquí estoy, dedicándote el final de mi reloj.

Continuaré intentando hacerte sonreír, es algo más movido pero sé cuánto nos gusta este estribillo, ojalá algunos deseos se hicieran realidad. Tss, calla, Santi Campillo tiene un solo fabuloso, estoy contigo en un momentito...

La siguiente me lleva al insomnio, al futuro, a lo que conocí y a lo que me tocará sentir. Eterno rodeo. Otra vez mirando a través de una ventana abierta. Al menos ya no hay dudas, esta vez es diferente, distinto. El ambiente huele a pérdida y no a desengaño. Nunca llueve a gusto de todos.

Por supuesto, espero que no todo quede en un suspiro, en una pregunta, en un lamento. No podemos predecir el futuro, ni determinar con exactitud el número de dimensiones necesarias para llegar a un porvenir que nos guste. Lo mejor es, como siempre, dejar de fijarse en esa indeterminación y disfrutar del ahora, de las sonrisas, del tacto, de tu calor, de lo que tenemos.

En realidad somos diferentes, muy diferentes. A mí ni siquiera me gusta eso de que haya más de una dimensión mientras que a ti no parece importarte. Lo sé, es culpa mía, fui yo el que batió en duelo su filosofía barata contra una persona que dormía gracias a la cueva de Platón. Siempre fuiste más dura que yo, quizá sea esa una de las principales razones de esa atracción emocional tan fuerte que me lleva hacia ti.

Bueno, todo esto se acaba, lo sé. Se acaban las entradas chorras, las frases sin sentido y el relleno musical. Pronto volverán las paranoias, las noches en vela y el gusto por la oscuridad. Ya te lo dije, una parte de mí estará encantada de que te vayas. Quizá los seguidores de este blog agradezcan leer por fin lo de siempre, lo natural, lo que se esperaban encontrar aquí. Quizá yo mismo lo haga, no lo sé.


Qué gusto da ser infeliz, qué placer el sentir la cabeza estallar en mil pedazos, qué sensación tan especial e irrepetible. Sé que antes de morir recordaré el desamor, la soledad y la melancolía. Jamás conseguiría haceros entender todo eso, pero guardad esos sentimientos bien arraigados, ellos nos hacen ser lo que somos.


Espero que os haya gustado la pequeña selección de M-Clan, no es lo mejor que se me ocurría pero sí ha sido lo más fácil de hacer. Disfrutad la música, ella nos lleva siempre a puntos increíbles y jamás nos abandona.
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jueves, 26 de agosto de 2010

Memorias

Escrito y publicado el 18 de Febrero de 2007, a las 10:13 a.m

Yo lo haré por ti, juro que lo haré.


El mar parecía aún más gigantesco cuando pensaba en ella. Hacía mucho tiempo ya desde que dejó tierra firme, pero aún mantenía su olor en el corazón como una daga firmemente clavada. La noche era tranquila, el agua acariciaba el casco del barco como lo hacía la brisa sobre su rostro. Alzó la mirada hacia el cielo. Las estrellas se veían preciosas, había miles iluminando esa noche sin luna pero, de entre todas ellas, no le fue difícil encontrarla. Era suya, se lo dijo al despedirse de ella. Cogidos de la mano, acostados en aquel acantilado, mirando sin ver, pensando en la distancia que en poco alejaría aquellos corazones, buscando una excusa para poder sonreír en aquellos momentos. La miró fijamente, su rostro se veía triste, apagado el brillo de sus ojos y melancólica su expresión.

–No llores mi vida, no estés triste nunca más. Juro que estaré junto a ti siempre, da igual que no me veas, siempre te protegeré, siénteme cerca.

La besó suavemente en los labios acariciando cada parte de su rostro con sus dedos, secando las lágrimas que resbalaban por su mejilla. Reclinándola hacia él la abrazó, apretándola fuertemente, intentando que su calor permaneciera para siempre pegado a su piel, deseando que nunca amaneciera en aquel acantilado. Allí le prometió ser esa estrella, le prometió ser el sol que le alumbrara la noche, el astro que la acompañaría en sus sueños. Sentados junto al mar vieron llegar el nuevo día, abrazados para siempre en su recuerdo, retratados para siempre en sus corazones.

Un escalofrío le sacó de su nostalgia, el frío de la mañana se acercaba, amanecía y aún no había dormido.

-“No llores mi vida, no estés triste nunca más”- Se repetía a si mismo una y otra vez, arañando el alma en cada sílaba, rompiendo su corazón en cada suspiro. –“Adiós lucero mío”- Repetía también ella desde ese acantilado –“Te veré esta noche, estés donde estés”.
[...]

lunes, 16 de agosto de 2010

In a gadda da vida



Tirado en mi cama escucho a The Band mientras una bocanada primaveral me hace soñar que me enamoro de ti. Creo que no es tan complicado, supongo, ser feliz. Make it easy, baby.

Moriría por tu sonrisa. Desnuda tu alma y déjate llevar conmigo en este psicodélico viaje, no es tan difícil, te lo juro. Hazlo doucement.

Comienza Cream, todo es más sexy ahora. Llega hasta mí en este concierto de luces y emociones, voy a relatarte la historia del valiente Ulises. Recorreré tu cuerpo, yo seré tu Magallanes, yo soy el explorador de tus mares del sur.

No te preocupes, mi vida, no te dolerá nada, ni siquiera eres real, ni siquiera estás aquí aunque yo te haré venir sin dudarlo. Grita, ya te he dicho que no hay problema, siempre serás mía. Perdona que no te conteste, estoy en un torbellino. Charlie don't surf.

All along the watchtower. No mires atrás, ni siquiera pienses mi nombre, yo soy tu sueño húmedo, soy tu íncubo y así me has conocido siempre, yo soy el rubor de tus mejillas, tu sonrisa nerviosa, tu dedo más inquieto. Siénteme cerca, pasarán treinta años y aún me recordarás con añoranza. Not real but deep.

¿Lo escuchas? Tienes Woodstock en tu piel. Intenta no llorar cuando esto acabe, sabes tan bien como yo que ni siquiera ha empezado, aún nos queda lo mejor. Cry Baby. Adoro ahogar tus lágrimas, adoro hacerte llorar de placer.

Rápido, llega alguien. Escapa, huye, salta por la ventana sin demora, intentaré arreglar este desaguisado, que nadie se aproveche de nuestro affair. Dame un último beso antes de irte, deja a mis labios recordarte un poco más. El ocaso nos ha invadido. Espero volver a soñar que me enamoro de ti pronto, es una sensación maravillosa. For what it's worth.
[...]

miércoles, 11 de agosto de 2010

El primer beso

Publicado el 2 de Diciembre de 2006 a las 18:59



Cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo está acabado, cuando ya bajabas la cabeza para no volver a levantarla, en el fondo del horizonte aparece una estrella que te devuelve la mirada. Una estrella que te hace volver a desear, a imaginar, a soñar despierto, a escribir, a no darte por vencido. Miras el reloj, te levantas del suelo y te sacudes el polvo: llegas tarde. Sales corriendo del centro de ninguna parte y te diriges hacia esa estrella que te aguarda. Llevas tanto tiempo esperando poder besarla que decides retrasarlo un poco más. Te paras y la observas. La luz de la estrella se refleja brillando en sus ojos con un fuego que, sabes, no eres capaz de resistir.

Sus labios te llaman, una preciosa sonrisa se dibuja sobre ellos como el nacimiento de una rosa. Un escalofrio recorre tu cuerpo y te hace avanzar, te acercas lentamente y rozas sus manos, entrelazas tus dedos con los suyos y, levantándolos, los besas como quien besa a una reina, sin dejar de mirarla a los ojos. Llevas su mano hasta tu pecho y le haces sentir el latir de tu corazón, que sepa que late por ella, por ella y nadie más, y que el día que se vaya tu corazón marchitará. Con la otra mano acaricias su hombro y su cuello, llegando hasta su rostro. Su faz es suave y cálida, la perfilas lentamente, disfrutando cada centímetro de su rostro, cada segundo a su lado. Ella pasa sus manos por tu espalda acercándose a ti, llevando su cabeza hasta dejarlo descansar sobre tu hombro. La abrazas y sientes su cuerpo, es perfecto, cierras los ojos deseando que nunca acabe este momento. Entonces ella te besa la mejilla, despiertas de tu trance y le besas el cuello, sintiendo cómo un calor interno nace dentro de los dos. Llegas hasta su mejilla, ella se gira y te mira a los ojos, un instante, un momento en el que cientos de palabras, de sentimientos, recorren el poco espacio que quedan entre las miradas de dos almas perdidas que se encuentran en medio del camino, persiguiendo cada uno su propia estrella.

Jamás pude describir el momento en el que sus labios se juntaron, pues una luz cegó al mundo, supernova dicen que se llama, pero para mí fue la unión de dos corazones, de dos almas, la unión del amor.

[...]

viernes, 6 de agosto de 2010

No words...?






Sin palabras, sin sonrisas.
Sin dolor no hay libertad.
Sin el olor de las miradas,
sin el calor, sin ti...
lo realmente doloroso:
sin mí
[...]

lunes, 19 de julio de 2010

Para los que no entienden

Publicado el 8 de Noviembre de 2006 a las 23:45

Deseo un capítulo más. Deseo acabar con fervor la obra. Deseo cumplir lo prometido. Deseo sonreírte de verdad por una vez, me lo has pedido demasiadas veces para no hacerlo realidad. Tiempo, un poco más de tiempo, por favor. Deseas que el final esté demasiado lejano cuando es el alma con el que mides las palabras.

Axel se encontraba otra vez sólo, en su habitación, en su rincón. Poseía su propio mundo ajeno al exterior, prohibido a todos los que no fueran recuerdos. Exhalaba una y otra vez su propia alma deseando acabar por fin con todo aquello que lo tumbaba.
En la penumbra de su corazón analizaba una y otra vez la escena, rebobinando hasta rallar su propia mente. Sabía que no encontraría nunca las respuestas a las preguntas que nunca formuló, pero rebuscaba entre los sollozos algo que le hiciera creer que nada existió en realidad. Ya no lloraba. Tenían razón cuando decían que lo peor es cuando no te quedan lágrimas que soltar, ya no podía seguir llorando. No podía desde hacía ya meses.

Se encendió otro cigarrillo, se esfumaba con el viento, se perdía al escaparse por el balcón. Nada sería igual, y él lo sabía. ¿Pero el qué? ¿Realmente creía que encontraría algo después? ¿Creía que podría olvidarlo todo y encontrar de nuevo todo aquello que una vez le hizo feliz? -Egoísta, sucio perro de mierda. ¿Qué te crees? No hay más, no busques porque no encontrarás nada. No hay salida después, no hay más. Lo tuviste y se escapó, los mitos sólo aparecen una vez en la historia, ya has tenido a tu Lilith y se marchó. Llegó con la lluvia, llegó un atardecer. Se fue por esa carretera que pocos conocen aún. Se fue, mas sin embargo nunca se iría. ¿Qué intentas demostrar? Nunca serás más rápido que tus sentimientos, escapar no sirve de nada y ya te has enfrentado demasiadas veces. Piérdete en el próximo tren, escapa a donde nadie pueda encontrarte. Sabes que nunca llegarás a ningún lugar sin ella.- Lo apagó sobre el cenicero y se acostó. No dormiría, no descansaría, y no deseaba soñar. Soñar sólo le servía para sentirse peor, para destapar lo último que conseguía encerrar. El subconsciente juega malas pasadas de vez en cuando.

Malas cartas, malas letras, malas palabras. No juegues con ellas, se volverán contra ti. No te expreses, no digas lo que sientes, se volverá todo contra ti. Al menos siempre te quedará pensar que a base de intentos se consigue. Palurdo. Payaso. Crece de una vez, recuerda que ya te avisaron, recuerda que nada es lo mismo después. No hay más palabras para expresar, no hay más notas que tocar ni más obras que crear. Nada funciona cuando de lo que te intentas librar es de ti mismo. Piérdete. Sal de aquí.

Sobre su cama, la habitación le parecía dar vueltas, ya nada le asombraba. No iba drogado, pero el sabor a metal en su paladar denotaba que no podía estar bien. ¿Qué has hecho? ¿Qué he hecho? No sigas buscando, Axel, no servirá. Una por una pasan las horas. Comienza a amanecer cuando te preguntas el tiempo que puede vivir una persona sin dormir. No es su culpa, son tus recuerdos los que te marcan. Axel salió al amanecer con el rostro tapado, siempre usaba máscara, pero nunca nadie le dijo nada. ¿Qué te crees, que puedes vivir así? ¿Que puedes basar tu vida en mentiras para que nunca nadie te pregunte? Lo intentó, Dios sabe que lo intentó, que intentó narrar su historia, pero nunca nadie le entendió. Nadie le preguntó, todos creyeron en hadas y príncipes, pero nadie en el cuento que este pobre trovador un día les cantó. No sigas andando Axel, ni siquiera sabes por qué vas. Al amanecer todo continuaba dormido, todo cerrado, todo inerte. Sonríe de una vez, ¿no ves lo hermoso que está el cielo? ¿No te has fijado en el color anaranjado que toman las nubes al encontrarse con un nuevo día?

Continúa, eso, sigue, creo que hay un final para una historia como esta, creo que existe la frase perfecta para que te sientas mejor, para que te expreses, para que nadie te tome en serio, para que todos te escuchen y nadie te entienda, para los que no saben leer entre líneas, para los que ya te creen muerto. Sobretodo para aquellos que saben interpretar el valor de dos palabras nacidas desde lo más sagrado del corazón. Dilo.

Axel se paró, confundido como siempre anhelaba el sabor de sus besos como nunca. Sacó las manos de sus bolsillos y cerró los puños, tomo aire desde lo más profundo de su ser y levantando la cabeza gritó:






¡Vaya mierda!

[...]

sábado, 10 de julio de 2010

Diario de acampada



Llegué al bosque buscando mis raíces, intentando conseguir la paz interior que recordaba escapando del agobiante y pútrido aire de la ciudad que todo consumía.
El árbol lo veía mucho más grande y tranquilo en el pasado. Hoy día todo parecía mucho más ruidoso, incluso se habían instalado en él un par de ardillas increíblemente traviesas: gritaban, saltaban y jugaban sin parar lanzándose los distintos frutos que encontraban por el bosque. Paz buscada... ¡imposible en esta salvaje naturaleza! Intenté dormir en mi pequeña tienda de campaña y desperté con las primeras luces del alba ilusionado por encontrar el primer desayuno. Nada más abrir los ojos me percaté de que el diligente gallo me adelantó saludando a Lorenzo, ni siquiera lo escuché cantarle a la mañana. Entre bostezos me dirigí al riachuelo más cercano en busca del desayuno y me encontré una imagen que acabó de separar mis párpados: un lindo y hermoso cervatillo jugueteando en el agua. Estuve mirándolo buena parte de la mañana ¡Incluso se me olvidó tomar bocado hasta bien pasadas unas horas! Pero mereció la pena, el hambre y el madrugón. Fue difícil bajar esa sonrisa que se me formó; no esperaba encontrar un animal tan bello este fin de semana. Apenas llegué del río volví a descansar, sin duda me había pasado madrugando: el árbol seguía tranquilo, las ardillas dormían en una rama y no había signos de vida alrededor.

El tiempo de pestañear un par de veces fue suficiente para darle la vuelta a la tortilla. Todo había cambiado, todo estaba en continuo e irracional movimiento, todo era ruidoso y desquiciante. No podía creérmelo, en total conseguía más barullo que en la ciudad y, encima, me sentía observado en campo abierto. El día fue agotador, las ardillas entraron en mi tienda y robaron los pocos víveres que había podido traer. El búho me estuvo observando, intranquilo por invadir su territorio sin permiso, expectante, atacando sin piedad en cuanto me despistaba. Incluso tuve la visita de un extraño ave que me acompañó durante toda la cena, e igual que vino se marchó, sin pena ni gloria.
Qué extraño se hace todo, qué mal recordaba el árbol, qué poca tranquilidad he encontrado... por ahí siguen las ardillas, lanzando piñas a escondidas del hambriento búho, que también vigila la ida del extraño ave. El gallo, acostumbrado al cacarear de las gallinas duerme sin problemas traduciendo la interminable barahúnda de la naturaleza en una nana hipnótica, algún día le preguntaré su secreto.
Fin de la primera entrada del primer día de la primera excursión de regreso a mi primera vida. Con suerte conseguiré dormir algo antes de que terminen de luchar las bestias que me rodean... vaya jungla.
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